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miércoles, 8 de enero de 2014

Tratamiento del Síndrome de Alienación Parental

Para Gardner se trata de «desprogramar» al niño y obligarlo a aceptar al padre rechazado.

Para esto el autor sugiere visitas obligatorias al padre y, en los casos más extremos, el cambio de custodia y la mudanza del niño a la casa de éste. El diagnóstico del SAP se basa en el grado de éxito que tuvo la madre en «adoctrinar» a su hijo: cuanto mayor es la hostilidad del niño hacia su padre y más lo rechaza, más severo es el SAP y más extremo debe ser el tratamiento. Según Gardner no solo la madre puede ser la programadora y la que le lava el cerebro a sus hijos, a veces la hermana mayor, con la falsa creencia de haber sido ella misma abusada puede serlo. Gardner da el ejemplo de una niña de seis años (Sally) adoctrinando a sus hermanitos.

Pero como, según Gardner, en la mayoría de los casos es la madre la favorecida y el padre el denigrado no se debe permitir a la madre elegir terapeuta porque elegirá una terapeuta femenina que será antagonista de los hombres y desarrollará una folie-à-deux o Trastorno psicótico compartido o incluso una «folie-à-trois» tomando partido por el niño y la madre. Esto debe ser prohibido por la corte y la madre debe ser obligada a tratarse con el terapeuta de la corte porque su propia terapeuta podría servirle de apoyo.

El único terapeuta aceptado tiene que ser el psicólogo o psiquiatra que diagnosticó el SAP, el mismo que en muchos casos propuso la medida de cambio de custodia del padre a la madre durante el litigio.

Gardner propone que la corte impida que la terapeuta de la madre, que siempre será otra mujer, sea la que trate al niño o a la niña, porque en muchos casos no es posible realizar ningún tratamiento mientras estos niños continúen viviendo con su madre. En los casos de mayor gravedad el elemento más importante del tratamiento es la inmediata transferencia del niño al hogar del así llamado padre odiado. Esto se recomienda tanto para casos de SAP severo como para algunos de SAP moderado para impedir que el SAP progrese hacia el tipo severo.

La presencia de SAP es lo que determina la recomendación que el terapeuta le hace a la corte de cambio de custodia.

El padre «alienado» debe seguir estrictamente las indicaciones del terapeuta. Para Gardner la mudanza permanente al hogar paterno es fundamental en los casos en los que la única manera de que el niño tenga relación con su padre es forzándolo.

En muchos casos lo que sucede es que al padre le resulta imposible lograr la aceptación del niño para llevárselo a su casa. Estos niños, si se los lleva a la fuerza, suelen escaparse y hacer todo lo posible por volver con su madre. Entonces la única esperanza de que el niño sea protegido de la mala influencia de su madre es el traslado o mudanza de éste a la casa del padre.

Según Gardner el enfoque terapéutico implica un grado significativo de manipulación de la gente. Los terapeutas que trabajan con niños del SAP deben sentirse cómodos con métodos alternativos de terapia, una terapia que implica un enfoque autoritario al tratamiento.
Los terapeutas deben saber exactamente qué amenazas pueden utilizar para dar apoyo a sus sugerencias, instrucciones e incluso manipulaciones. Ellos deben reconocer que hacer lo que los niños piden puede no ser lo mejor para ellos. Lo que es el mejor interés en los casos de SAP es que los niños sean forzados a visitar al padre alienado. Los terapeutas que no se sientan cómodos con lo que él denomina la terapia de la amenaza (después de todo, dice Gardner, la vida está llena de amenazas) no deben trabajar con las familias de SAP. Terapeutas que reconocen como válidos los deseos de sus pacientes y consideran que es terapéuticamente contraindicado presionar o realizar coerción sobre el paciente no son buenos candidatos para este tipo de terapia.

Lo mismo sucede con los custodios de la corte quienes muchas veces no apoyan las maniobras coercitivas del terapeuta.

Dice Gardner que antes de solicitar el cambio de custodia, como las madres siempre se resisten a las visitas del padre, se pueden utilizar diferentes recursos. Una posibilidad es amenazar a la madre con que la única manera de que ella pueda ver a sus hijos es que ella permita que visiten al padre en su casa, sino se los sacarán. Gardner llama a esto: «intercambio de prisioneros». Si no da resultado, finalmente propone la amenaza económica y de la cárcel para la madre, y la amenaza de internar al niño en un hospital psiquiátrico convencen a la mayoría de estas mujeres a aceptar el traslado.

Si esta etapa no diera resultado y el niño siguiera sin aceptar plenamente a su progenitor otra consideración, si el niño insiste en escaparse y sobre todo para niños más pequeños, sería una internación en una casa de acogida o refugio temporal primero, en un hospital psiquiátrico en segundo lugar o en un centro reformatorio para delincuentes si éstos no funcionaran.

Esto tiene un sentido punitivo y podría ayudar a tales niños a replantear su decisión de no visitar al padre.

El propósito principal de este programa terapéutico es reforzar la separación de la madre y el niño para proteger al niño de la campaña de manipulación y programación de ésta. Durante esta fase se debe evitar todo contacto con la madre incluyendo llamadas telefónicas o correo. Cuando se reinician las visitas al hogar del padre se debe prohibir todo acercamiento de la madre so pena de encarcelamiento u hospitalización para la misma.

En casos extremos conviene separar del todo al niño de la madre por meses incluso años. El darse cuenta de que no podrán volver a su hogar y que, si insisten en rebelarse, su permanencia durará más tiempo fuera de casa, ayudará a que los niños se den por vencidos y finalmente acepten mudarse a la casa del padre.

Los terapeutas que creen que deben respetar los reclamos del niño cuando llora que quiere ver a su madre en realidad lo están perjudicando porque verla contribuye al afianzamiento de la alienación. Gardner sostiene que un terapeuta debe tener la piel bien curtida para soportar los reclamos del niño sin acceder a sus caprichos. No se debe respetar al niño cuando se opone a visitar al padre alienado. No se lo debe escuchar pues tomar en serio las acusaciones de maltrato o abuso sexual hechas por un niño SAP es un grave error. No se les debe permitir insistir en sus acusaciones de abuso sexual porque el terapeuta sabe que son falsas. Es antiterapéutico escuchar estas falsas acusaciones. Lo terapéutico es decirle al niño que eso no ocurrió. Los niños pueden haber fabricado estas acusaciones y fantasías sexuales por si mismos o haber sido programados por su madre. Una manera que tiene el terapeuta de confirmar que la acusación es falsa es carear al niño denunciante con su padre porque en el enfrentamiento cara a cara estos niños no logran sostener su acusación y suelen retractarse.

Para Gardner no se puede prestar atención a las quejas del niño sobre la crueldad del terapeuta que lo obliga a visitar al padre «alienado» porque en realidad los niños quieren ser obligados a visitar al padre.

El problema con estos niños radica en que comparten las mismas fantasías paranoides de sus madres con respecto a sus padres y también creen que fueron abusados. Al llevarlos a la casa del padre algunos llegan a tener un ataque de pánico o quedan tan paralizados de terror al verlo que se escapan corriendo. Estos niños no sienten ningún remordimiento por como tratan a su padre y muestran una completa falta de gratitud por los regalos recibidos y la manutención económica que reciben de él, llegando al extremo de presentar características psicopáticas por su ausencia de culpa y su insensibilidad ante el sufrimiento de su progenitor al punto de rechazar o destruir sus regalos.

En el tratamiento del SAP según Gardner, a diferencia del resto de los tratamientos psicoterapéuticos, la confidencialidad no existe, el terapeuta puede darle información del paciente a los abogados y también puede solicitar al juzgado la aplicación de sanciones para la madre que se resista sugiriendo al juez la reducción de la cuota alimentaria (aunque no funciona en los casos en que el padre no pasa dinero o no paga alimentos), la aplicación de multas, arresto domiciliario, servicios comunitarios obligatorios o la encarcelación.

Gardner lamenta no haber logrado convencer a los jueces de encarcelar a las madres reacias al tratamiento.

Muchas veces no alcanza con las amenazas y es necesario que las sanciones sean aplicadas para que tanto la «alienadora» como sus hijos entiendan que la amenaza de la corte es en serio, entonces responderán positivamente a las sanciones y al programa terapéutico del SAP. Sin embargo, el objetivo del tratamiento no es alejar definitivamente a los hijos de sus madres sino desprogramarlos, razón por lo cual si se logran reducir las manipulaciones se pueden realizar visitas a la madre supervisadas por el terapeuta para evitar un nuevo adoctrinamiento.

El SAP es un excelente ejemplo de un desorden psiquiátrico en el cual los profesionales tanto de la salud mental como de la ley deben trabajar en conjunto para ayudar a estos niños. Ninguna de estas disciplinas puede hacerlo si la otra no está involucrada. Los trabajadores de la salud mental necesitan del apoyo del poder de la corte para implementar sus recomendaciones y la corte necesita de la ayuda de los profesionales de la salud mental para conducir una terapia adecuada. Si el juzgado no impone sanciones la terapia no funciona. Sin el poder de la corte el terapeuta no podría manipular al paciente ni forzarlo y esta terapia no sería posible.

Para mostrarnos como funciona el tratamiento, en su artículo «Terapia familiar en el tipo moderado de síndrome de alienación parental» , Gardner publica una viñeta clínica de lo que él describe como un diálogo típico en la terapia del SAP. Se trata de una niña de seis años que se niega a visitar a su padre en su casa durante un fin de semana entero aunque acepta verlo durante una o dos horas en presencia de un asistente social:

Gardner: - ¿Qué harías si el juez te dice que si no vas a pasar el fin de semana con tu padre, él dejará de pasar la cuota de alimentos a tu madre durante una semana?
Paciente: - Igual no iría a visitarlo, conseguiría un trabajo y le daría yo el dinero a mi madre.

Gardner: - ¿Qué harías si el juez te dice que si no vas le dejaría de pasar dinero a tu madre para siempre y ella se quedara sin nada de dinero?
Paciente: - Si es necesario yo y mis dos hermanos pequeños saldríamos a trabajar para mantenernos pero no vería a mi padre.

Gardner: - ¿Qué harías si el juez te dice que si no vas este fin de semana a ver a tu padre el juez llevaría a tu madre a la cárcel todo el fin de semana?
Paciente: - Mi madre dice que, si yo no quiero ir y me siento incómoda con él, ella soportaría ir a la cárcel antes que yo me vea obligada a hacer algo que no quiero.

Gardner: - ¿Qué harías si el juez dice que la va a dejar en la cárcel el tiempo que sea necesario hasta que tu vayas a ver a tu padre y te quedes con él?
Paciente: - Iría a verlo.

Otros autores comparten este criterio de Gardner de que es necesario quitarle la custodia a la madre «alienante» y dársela al padre «alienado». Como la indicación de los terapeutas que trabajan con el síndrome suele ser esta, existen pedidos explícitos de que el cambio de custodia se haga efectivo.





Síndrome de Alienación Parental: ilegítimo pero persistente

Casi 12 años siendo tomado en cuenta para decidir jurídicamente en España, a pesar de su cuestionada legitimidad como argumento para designar la custodia de los hijos e hijas en los casos de divorcio.

Lo que se ha querido tipificar como un Síndrome, sin ningún tipo de base científica -a decir de las personas expertas- es motivo de posiciones enfrentadas entre la comunidad médica y la comunidad jurídica. Se utiliza para tomar decisiones acerca del futuro de hijos e hijas de parejas divorciadas pero ¿quiénes son los sufren las consecuencias? ¿por qué se aplica un concepto que no cuenta con la rigurosidad del método científico para su comprobación? ¿qué pasa con las propuestas de custodias compartidas?


Nuria lleva cuatro años separada de su ex marido, la guardia y custodia de sus hijas, pre adolescentes en el momento de su separación, le fue otorgada a este por haber ella abandonado el hogar familiar. Para poder ver a sus hijas debe hacerlo durante una hora, pero no le hablan y si por alguna casualidad se encuentra a alguna de ellas en la calle, le voltean el rostro…

Ana tiene 17 años, desde los cinco fue abusada por su progenitor. Así le contó a su madre, quien al separarse de su padre argumentó el abuso hacia su hija menor como una de las causales de divorcio y para tener la guardia y custodia de la misma. Pero una jueza decidió que la madre buscaba perjudicar a su expareja por lo que dejó a la niña en manos de su padre. La adolescente a los trece años decidió fugarse de casa… Son solo ejemplos supuestos, ejemplos creados a partir de testimonios de personas que sufren cuando se alega el Síndrome de Alienación Parental SAP en un proceso de separación.


Haciendo memoria


Vale la pena recordar que el Síndrome de Alienación Parental o SAP, fue el hallazgo del psicólogo norteamericano Richard Gardner en 1985 quien alegó que durante procesos de litigo por custodia de menores, uno de los progenitores –generalmente la madre- manipula a los hijos o hijas contra el otro progenitor al punto que estos llegan a sentir un rechazo profundo hacia ellos hasta llegar a acusarlo de violencia sexual.

Para muchos esto es así, para otros como las autoridades norteamericanas, la Organización Mundial de la Salud, la Asociación Americana de Psiquiatría, Asociaciones de Profesionales de la Psicología de EEUU, y la Asociación Nacional de Fiscales de EEUU entre otras que se han unido en la lucha desde hace ya casi diez años por erradicar este argumento de las prácticas judiciales.

A España llegó el SAP hacia el año 2000 y se ha ido quedando, en concordancia con la promulgación de la Ley Integral Contra la Violencia de Género. Ameco Press habló con la doctora Sonia Vaccaro, psicóloga y psicoterapeuta, quien explicó que se produjo el ‘Baglash’ o “el rebote del patriarcado cuando se hace un avance en materia de derechos de la mujer”.

Esta persona experta en casos de violencia de género aclaró además que el SAP no puede ser considerado una patología, no obstante los jueces lo usan para dictar sentencia en casos de custodia “y ya para comienzos de 2000, en España los equipos psicosociales estaban siendo ‘preparados’ en materia de SAP a través de cursillos para sustentar la acción de arrancar al menor del lado de su madre”, apuntó Vaccaro


Daño a la infancia


Lo duro, la carga más fuerte en estos casos de SAP, son los y las menores que se ven en medio de un litigio de su propia persona. Sonia Vaccaro, a partir de los casos que ha tratado y de los estudios que ha llevado a cabo en materia de SAP, nos explica que el SAP fue inventado como una excusa para defender a los pederastas y permitirles la custodia de sus hijos e hijas.

“Sin ninguna valoración del lugar y las condiciones en las que vive la persona a la que se le da la custodia, con lo cual no se sabe si ese ambiente va a ser el más adecuado para el menor. Hay que tener claro que cuando hablamos de SAP hablamos de hogares donde se ha producido violencia, en el que alguno de los progenitores es violento o violenta” aseveró la psicóloga.

Por otro lado cuando se alega que hay SAP en un proceso de separación el paso a seguir es el de aplicar la ‘Terapia de la amenaza’ que consiste en la coacción a menores y a las madres para que permitan que los padres tengan contacto ellos y ellas.

Vaccaro explica que en algunos casos “se procede a retirar a los menores de su centros de estudio, se les separa de su madre y solo la pueden volver a ver después de seis meses -si así lo decide el juzgado- durante una hora y en los sitios concertados para ello bajo la supervisión de trabajadores sociales entrenados en materia de SAP. Esto conlleva graves consecuencias a escala psicológica para los menores implicados”.

“Lo más grave” –dice Vaccaro- “es que estas prácticas se llevan a cabo en pro del ‘interés superior de los niños o niñas’, según los juzgados, pero dónde se inscribe que separar a estos niños o niñas bruscamente de su madre, sin decirles a dónde los llevan, a abandonar su espacio, su hogar para cambiar de entorno bruscamente actúa a favor del interés superior de niños o niñas si alguien redemuestra esto yo me perdí algo en la universidad y soy capaz de dejar lo que hago”, afirmó.


Custodia compartida ¿solución?


Algunas personas proponen la custodia compartida como una salida que evite mayores traumas a los niños y niñas, madres y padres que se enfrentan a un proceso de separación. Pero ¿es la solución válida y posible? Esta posibilidad se considera, pero para ello es necesario que existan suficientes valoraciones tanto psicológicas como del contexto en el que viven los padres y las madres así como de la relación de los menores con los mismos. También si los y las menores se encuentran en una edad de decidir si quieren esto para su vida. Y, sobre todo, las organizaciones insisten, en que si bien la custodia compartida puede ser una buena solución cuando llega por acuerdo mutuo en la pareja, imponerla cuando esta coincidencia no existe, puede significar un error grave.

Se trata de un asunto delicado para ser propuesto como solución al SAP, y desde luego inviable si la ruptura del matrimonio se da en un contexto donde el ingrediente principal es la violencia.

La doctora Vaccaro comenta “el problema es que nadie piensa en los niños y lo más penoso es que en los casos de SAP muchas personas miran para otro lado”.







martes, 7 de enero de 2014

El Supremo cambia a compartida la custodia de un niño, en interés del menor y tras la nueva doctrina del Constitucional y la reforma del Código Civil


El Alto Tribunal resuelve en su sentencia número 758/2013 un recurso interpuesto por el ministerio fiscal y el padre de un niño, sobre el que se adoptó inicialmente la custodia de la madre del menor. El niño tenía ocho meses cuando sus padres se divorciaron.

El juzgado de primera instancia aceptó el recurso del padre, que reclamó la custodia compartida. Pero la Audiencia Provincial de Ourense lo desestimó tras interponer la madre un recurso en esta segunda instancia.

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo recuerda que todo cambio de circunstancia está supeditado a que favorezca el interés del menor.

Desde ese principio, el Supremo resuelve que es razonable declarar que se ha producido un cambio de circunstancias extraordinario y sobrevenido (artículo 91 del Código Civil) tras la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, respecto del marco legal que llevó a acordar la custodia del menor con su madre.

Dicha jurisprudencia establece que el sistema de custodia compartida debe considerarse normal y no excepcional. Al mismo tiempo, el Constitucional fijó en su jurisprudencia amplias facultades para la decisión de los tribunales sobre esta materia, sin necesidad de estar vinculados al informe favorable del Ministerio Fiscal.

En una sentencia que ha tenido como ponente al magistrado Javier Arroyo Fiestas, el Supremo falla a favor de la custodia compartida en interés del menor porque no hubo incidencias en el tiempo en el que ambos padres compartieron la custodia; los horarios del padre le permiten atender al niño y no consta un grado de enfrentamiento entre los padres que haga imposible el acuerdo. También aprecia otras circunstancias, como la proximidad de los domicilios de ambos o que la madre seguirá viendo al niño a diario cuando esté con el padre porque es profesora de su colegio.

ENLACE a la Sentencia 758/2013 de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (STS 5710/2013), fechada el 19 de noviembre de 2013. Ha tenido como ponente al magistrado Francisco Javier Arroyo Fiestas en el recurso de casación número 2637/2012.

Nota: Esta noticia ha sido elaborada por Comunicación del Poder Judicial a los efectos informativos y carece de vinculación legal con la sentencia.

El divorcio de los padres

El divorcio no es un proceso fácil para nadie, pena, frustración, discusiones y una infinidad de sentimientos que invaden a la pareja que se disuelve, pero ¿qué pasa con los hijos?

 

Muchas veces son los más afectados y los padres no saben cómo ayudarlos a enfrentar esta nueva vida.

Acá, se entregan una serie de consejos entregados por la Psicóloga Infanto Juvenil del Hospital Militar de Santiago, Eugenia Lavado Valdés:

Cuando los padres están separados, es de suma importancia mantener la estabilidad emocional en los niños; y una de las formas de lograrlo es tener los límites claros y actuar en forma consistente en ambas casos (padre y madre), así como:
  1. Se debe realizar una conversación con ellos explicándoles los motivos de la separación, en la cual ambos le dejarán claro que el matrimonio se disolvió y que ellos no tuvieron nada que ver en la decisión, así como, que no fueron la causa del rompimiento. Se les debe aclarar que ellos nada podrían haber hecho para evitarlo. De esta forma, pueden liberarlos de culpas y no crearles falsas expectativas de que ellos podrán lograr una reconciliación.
  2. Es de suma importancia NO estimular las fantasías que ellos (los padres como pareja) volverán, ya que estas se verán frustradas generando mucha rabia y una doble pérdida, con la posterior inestabilidad emocional y trastorno conductual.
  3. Enfatizarles que ambos siguen siendo sus padres y que cuando ellos nacieron se amaban (como pareja) y como padres los amaron al nacer, y que hoy y por siempre los seguirán amando, ya que son sus hijos.
  4. No triangularlos, ni hacerles sentir que deben escoger entre uno de los dos o tomar partido con uno u otro en las distintas decisiones. No hacerlos sentir culpables cuando deciden realizar una actividad distinta a estar con algunos de sus padres (por ejemplo ir donde un amigo(a), jugar ó dormir).


Es importante recordar que el hecho de que los padres se vean y conversen amigablemente, es bueno para los niños, ya que genera:
  • Seguridad, estabilidad emocional y la sensación que aún cuentan con sus padres.
  • Serán niños más felices y espontáneos socialmente.
  • Si hay mayor flexibilidad en los regímenes de visita y comparten las actividades e intereses de los niños por igual, los niños serán más beneficiados.
  • El compartir con ambos padres el éxito y fracaso (académicos y sociales), de cada uno de los niños, afianza los lazos de confianza y apoyo a nivel personal.
  • Si se logra tener mayor consistencia, acuerdo y apoyo entre los padres, en cuanto a las normas, deberes y responsabilidades, estando estas definidas en acuerdo y con anticipación, dará más seguridad y estabilidad para los niños.
  • Es de vital importancia para la identificación sexual de los niños, que compartan con su padre o madre, según sea él caso, de tal forma que puedan hablar temas propios del mundo de la sexualidad, relaciones de pareja e intereses comunes según el sexo de cada niño.
  • Es fundamental fortalecer la relación con la familia extensa de ambos padres, de tal forma de afianzar sus raíces familiares (abuelos, tíos y primos).
  • Es vital compartir la responsabilidad en cuanto a sus deberes escolares (tareas, reuniones, entrevistas con profesora, etc.) entre ambos padres.
  • Para que estos beneficios no se vean mermados en calidad o cantidad, es de gran importancia:
  • Mantener los espacios de tiempo limitados y definidos con cada uno de sus padres, en actividades exclusivas con cada niño.
  • Que en cada casa (madre y padre), los niños tengan su espacio físico concreto, con su cama, juguetes e incluso grupo de amigos, de tal forma que siempre exista la certeza y seguridad de que continúan teniendo un lugar físico en la vida de sus padres, aunque ellos estén separados. Una motivación “extra de entretención” para estar con cada uno de sus padres,así tienen una vida social más amplia, en casa de su padre y madre.
  • NO pueden transgredirse los límites definidos como “Padres Separados”, esto significa: los Padres no deberían quedarse a dormir en la casa de uno o del otro, no debieran ir de vacaciones juntos, no hacer planes futuros en conjuntos, ya que todo lo anterior sólo perjudicaría a los niños, (en una primera instancia), ya que ellos traerían la ilusión de volver a estar juntos como familia, situación que provocaría fantasías, las cuales no se cumplirían posteriormente.
  • NO se debe involucrar a los niños en las discusiones de dinero, tenerlos de mensajeros, espía o informante. Esto los hace sentir muy culpables con el otro padre.
  • NO prometer cosas que no se realizaran (regalos, salidas, promesas futuras). Esto genera gran desconfianza, frustración e inseguridad en los niños.
  • En cuanto a las futuras parejas de los padres, es deseable que estas le sean presentadas una vez que la relación este bien consolidada y en un proceso paulatino (por un período no menor a un año, después de la separación de los padres), de tal forma que ellos no la sientan como una “amenaza” de dejarlos sin padre o madre.
  • Evitar todo tipo de descalificaciones o agresiones entre los padres, ya que esto invalida al otro, dejando al niño con sólo un padre, con el correspondiente dolor que ello significa.
  • Recordar en todo momento que nuestros niños sólo tienen ese padre ó madre que cada uno eligió como pareja, no hay otros, por lo tanto, es fundamental llevar una relación:
    • Armónica
    • De respeto.
    • Clara y consistente frente a los niños.

En México DF, será delito específico la conducta del progenitor que provoque la alienación parental.

No se pueden vulnerar los derechos de los menores en palabras del diputado José Antonio Zepeda Segura.


En México DF, será delito específico, tipificado en el Código Penal estatal, la conducta del progenitor que provoque la alienación parental del niño.

El diputado local José Antonio Zepeda Segura, del PAN, promueve una iniciativa para sancionar a padres de familia que incurran en alienación parental, conocida también como manipulación mediante los hijos.

El legislador señaló que esa práctica lesiona derechos del padre afectado y vulnera el sano desarrollo del menor, por lo que se debe castigar a quien incurra en ella.

Para ello el también integrante de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia de la Asamblea Legislativa capitalina plantea que la sanción sea de 50 a 200 días de multa, trabajo en favor de la comunidad y tratamiento psicológico obligatorio.

La iniciativa propone reformas al Artículo 444 del Código Civil y adicionar el 201 Ter del Código Penal, ambos del Distrito Federal.

El diputado manifestó la necesidad de que la sociedad mexicana cuente con una legislación más justa, equitativa e igualitaria para que ambos padres tengan los mismos derechos, además de velar por el interés supremo de los niños.
 
Apuntó que a la alienación parental se le considera una forma de maltrato infantil, pues al fomentar el odio y el resentimiento contra el padre ausente se causan daños psicológicos al niño y se le priva de llevar una vida normal y una relación sana con ambos progenitores.

Incluso puede afectarle cuando asuma su papel de padre en la etapa adulta y con ello la formación de su propia familia.

Zepeda Segura consideró que esa es razón suficiente para impedir que los menores padezcan por la actitud irresponsable de uno de los padres, sobre todo porque es un problema cada vez más frecuente a nivel mundial.

Se calcula que actualmente hay en la ciudad de México cerca de 200 mil casos de alienación parental, según datos y cálculos de la Asociación de Madres y Padres Divorciados que se obtienen por el número tan alto de divorcios que se ventilan en los Juzgados de lo Familiar del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal.

“El fenómeno existe, es real y reconocido por prestigiados psicólogos, es una patología del ejercicio abusivo de la guarda y lesiona los intereses del niño y del padre afectado.

No podemos decidir que un padre le hace daño a su hijo hasta comprobarlo, pero en ese afán no se pueden vulnerar los derechos de los menores”, dijo.

Cabe mencionar que la manipulación puede ser propiciada por la madre, otros familiares o la nueva pareja del padre que ostente la custodia física del menor.

El Síndrome de Alienación Parental es un tipo de violencia y abuso psicológico al niño y a sus derechos esenciales, debido a que toda persona es sujeto de derecho y no un objeto o recurso judicial utilizado como depósito en garantía.

De tal modo dichas reformas proponen que en caso de alienación parental dentro de una pareja en disputa judicial sólo podrá recuperarse el ejercicio de la patria potestad cuando a juicio de peritos el daño sea reversible o curable y el que la ejerce fuera tratado psicológicamente y dado de alta.

Además, en caso de aprobarse esa iniciativa, la legislación contará con una definición clara de este síndrome, entendiéndose por alienación parental al hecho reiterado o proceso por el cual un progenitor, mediante cualquier estrategia, transforme la conciencia de sus hijos con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro padre.


lunes, 6 de enero de 2014

Mucho dolor, poca justicia

Padres decidieron unirse para luchar férrea y legalmente contra la alienación parental. Cada uno de ellos, separados ya de quienes fueron sus parejas, sufren el no poder ver ni educar a sus hijos. “Padres por siempre”, se define como una organización dispuesta a visibilizar un grave problema familiar y social.

Cinco papás y una mamá llegaron a nuestro diario con mucho que decir sobre la historia que sufren. Se conocieron en las reuniones sobre síndrome de alienación parental que brinda el Dr. José Vera, organizadas por la Sección Psiquiatría Forense de la Sociedad Paraguaya de Psiquiatría.

La alienación parental es un proceso que consiste en programar a un hijo para que diga que odia a uno de sus padres sin que tenga justificación. A partir de estos encuentros y compartiendo el mismo problema, los padres y madres deciden asociarse. “Padres por siempre” está conformado por Julio Balmaceda (presidente), Fernando Bogado (vicepresidente), Daniela Rezano (tesorera), Javier Cabrera (secretario), Sergio Sonego (vocal), Germán Bittar (vocal suplente), Carlos Servín (síndico), José Rivero (síndico suplente). Cada uno de ellos relató lo que denominan un “auténtico calvario” para lograr ver a sus hijos y mantener una relación fluida con ellos. Son padres jóvenes, desesperados y desilusionados del Poder Judicial y la abierta inescrupulosidad de la mayoría de los profesionales involucrados. “Una de nuestras intenciones como grupo organizado es divulgar el SAP; así pasó, por ejemplo, con el ‘bullying”, 3 años atrás hablabas de eso y nadie sabía, hoy se entendió y se lucha contra eso”, dice el vocero del grupo, Sergio Sonego. Entre los puntos que menciona el folleto de la organización para identificar el SAP figura: “No pasar las llamadas telefónicas a los hijos o escuchar sus llamadas y monitorear sus respuestas”, “Desvalorizar e insultar al otro progenitor ante los hijos”, “Voluminosos expedientes judiciales con relatos increíbles, denuncias falsas, surrealistas, expedientes llenos de contradicciones y graves faltas procesales”. Cualquier padre alienado que lea estos signos se identificará inmediatamente. “Los casos son increíbles, en algunos está marcada toda la familia como ‘violadores’, es decir que en un segundo le convierten a toda la familia en monstruos. Yo soy un fantasma, porque me acusaron de violencia hacia mi hijo en abril pasado, sin embargo, no lo veo desde julio del 2012”.

En la terminología del SAP figuran el progenitor alienador y el alienado. El primero es el que cegado por su rabia o animado por un espíritu de venganza, celos o intereses, denigra al otro progenitor. El segundo es el progenitor visto como víctima tratado injustamente por el alienador. En esta pugna el lazo con el progenitor alienado es irremediablemente destruido en los hijos. “En mi caso, y creo que en el de muchos es así, el ‘castigo’ de no permitirme ver y estar con mi hija, comenzó cuando tuve una nueva pareja”, dice uno de los entrevistados.

Otro cuenta: “A mí me sacaron a mi hijo acusándome de haberle pegado con la hebilla del cinturón y haberle obligado a leer la Biblia y orar de manera fanática. Si soy un loco o un delincuente, ¿por qué no estoy en la cárcel o en el psiquiátrico? Los informes que pasan los psicólogos son terribles, se resguardan a sí mismos; respecto a mí decía: ‘Tiene una personalidad serena y estable, pero puede estar ocultando una doble personalidad’”. El grupo denuncia que hay una inmensa cantidad de abogados y psicólogos inescrupulosos encargados de llevar los casos.

Según narran los entrevistados, todos cargan con denuncias falsas. “Lo peor de nuestro país no son las falsas denuncias, sino que no se investigan. ‘Acá hay un 50% de denuncias falsas’, me comentaba un asistente de la Defensoría’, dice Sonego. Fernando Bogado sigue: “Así, después de batallar hasta el cansancio y lograste poder ver a tus hijos, llega el ‘consejo’ del abogado inescrupuloso diciéndole al alienador: ‘Metamos algo fuerte’, e introduce la denuncia falsa para alargar el juicio por 2, 3 años más. ¿Quién nos devuelve la infancia de nuestros hijos?, ¿quién defiende los derechos del niño de estar con su padre y madre por igual?”.

–Nuestra sociedad, tradicionalmente, por ley o no, privilegia a la madre, ¿cómo manejan esta realidad?
–Todos: “Creemos que el niño tiene que tener el 100% de papá y de mamá, y que ninguno de los dos tiene derecho a destruir la imagen del otro. Sabemos que en nuestra sociedad existen papás (varones) irresponsables, pero lo que queremos es que a los que queremos ser papás, nos dejen ejercerlo”.

–¿A qué apuntan ustedes: custodia compartida o régimen de visitas?
–S.S:. La custodia compartida puede ser un siguiente objetivo en esta cruzada. Los profesionales que estudian los casos dicen que la custodia compartida es la única manera de combatir el SAP, porque viviendo 3 días con mamá y 3 días con papá no hay demasiado tiempo para alienar al hijo. Pero nuestro primer objetivo ahora es poder verles a nuestros hijos en paz.

Los padres también destacan la manipulación de la que se hace objeto a los menores por parte de los jueces. “Si la jueza le dice a un niño de 5 años: ¿‘Querés vivir con tu mamá o con tu papá’? Y resulta que con el padre alienador come chocolates todo el día, juega Play Station, maneja el control de la tele y de la casa, me parece que la respuesta es obvia, pero perjudica totalmente al niño”, ejemplifica un entrevistado.

“Padres por siempre” busca justicia pronta y barata, renovación completa del sistema judicial vetusto y corrupto que atañe a gran parte de los abogados, jueces y demás involucrados. “¡Basta de juzgados saturados de denuncias falsas! Acá todos somos profesionales, trabajamos, no tenemos antecedentes, amamos a nuestros hijos y nos preocupamos por su futuro.

Los estudios muestran que los niños víctimas del SAP tienen amplia posibilidad de caer en adicciones, problemas de identidad sexual, depresión, problemas psiquiátricos, suicidio”, dice el vocero de la asociación. Los logros en otros países los motivan en la lucha, Brasil, Argentina y Chile ya tienen leyes que penan a los padres alienadores. Javier Cabrera cierra la nota con un buen elemento: “Hoy tenemos lo que antes no existía, las redes sociales. A los pocos días que lanzamos la página en facebook (padres por siempre.py) llegamos a los 1.000 ‘me gusta’, eso dice alto importante. En el sitio nos mantenemos en contacto y bien informados para combatir con más peso esta injusticia que padres e hijos venimos sufriendo”.

“Para mis hijos, estoy muerta”

Daniela Rezano es la tesorera de “Padres por siempre” y tiene mucha esperanza en el grupo. “Antes fui donde publicitan defensa y ayuda para la mujer, pero no me ayudaron en nada”. Su litigio lleva 2 años y no puede ver a sus hijos desde hace 8 meses. “Soy uruguaya, mamá de 4 hijos, mi exmarido es abogado. Conseguí que mi hija (15) viva conmigo, y ella, todas las veces que fue convocada por los jueces, les dijo ‘mi papá miente’. Pero para mis hijos varones, víctimas del SAP, no existo, estoy muerta en vida…”.




Divorcio, custodia y fechas señaladas

Hay que tener en cuenta siempre qué es lo mejor para los niños

En la mayoría de acuerdos de custodia compartida tras el divorcio, los niños pasan las fechas señaladas con cada uno de los padres en años alternados.


Es decir, si este año los niños pasan contigo las navidades, el año siguiente las pasarán con tu ex-cónyuge. En la teoría suena relativamente sencillo, pero dependiendo de cómo sea el resto de vuestro calendario de visitas, puede resultar mucho más complejo.

Si el padre suele tener a los niños en el fin de semana, y este año navidad cae en jueves, entonces, ¿los niños se quedarán con él de jueves a domingo, o bien tendrán que volver contigo para pasar el viernes y luego volver con el padre? Si vivís a una cierta distancia, esto puede ser un dolor de cabeza para todos.

Aparte de lo que dicte el documento legal mediante el cual los padres se reparten el tiempo con sus hijos de la manera más justa y equitativa, en la práctica, por el bien de los niños, ambos padres han de estar dispuestos a hacer algunas concesiones.

Algunas sugerencias para hacer más fácil la custodia compartida y las visitas con cada uno de los padres durante fechas señaladas, como la navidad, el día de reyes, o los cumpleaños:

1.- No pienses en ti, sino en lo que es mejor para los niños. Tomando el ejemplo anterior en que los niños por ley deben pasar el viernes contigo y luego volver con el padre durante el fin de semana, antes de regirte por lo que dice el documento legal, piensa en tus pequeños. Si para tú poder verlos un día ellos tendrían que renunciar a un viaje para pasar las fiestas con sus abuelos paternos, plantéate qué es lo mejor para su bienestar. Permite que disfruten de las fiestas y recuerda que el año siguiente te tocará a ti disfrutarla con ellos.

2.- Comunícate con ellos a menudo pero no les hagas sentirse culpables. Si este año pasan la navidad con tu ex, cuéntales que tú tienes planes y que todos lo pasarán bien por separad. No te hagas la víctima, y anímalos a que disfruten de la fecha señalada con el otro padre . Los niños tienen derecho a querer y compartir por igual a ambos padres y a no sentirse culpables por ello. Cuando habléis por teléfono , no les pidas una explicación detallada de lo que están haciendo.

3.- Según vayan creciendo, respetad sus deseos. Cuando son muy pequeños, es mejor no involucrar a los niños en la decisión de qué días pasarán con cada uno de sus padres. Alrededor de los diez años y sobre todo en la adolescencia, ya dirán qué prefieren ellos. En tal caso, recuerda que tus hijos no son paquetes, sino personas con sentimientos y deseos. Como madre o padre, deberás aprender a darles alas, y permitir que pasen el tiempo que deseen con cada uno de vosotros, siempre y cuando la logística y las finanzas lo permitan. Busca maneras sentirte realizada en lo personal y sentimental para no apoyarte demasiado en ellos.

4.- Cuando estén contigo, anímalos a comunicarse con el otro padre. Sobre todo de pequeños, los niños aprenderán a considerar al otro padre según tú lo hagas. Aunque no te lleves bien con tu ex, tus hijos tienen derecho de quererlo y apreciarlo. Cuando vaya a pasar la navidad o el cumpleaños con el otro padre, ayúdalo a fabricar o comprar un regalo, una tarjeta de felicitación y por supuesto, llamar o escribir un correo electrónico para alegrarle el día. Si tu ex no hace lo propio, no te desesperes, y sigue predicando con el ejemplo. Explica a tus hijos cómo se siente un papá o una mamá cuando recibe una tarjeta o una llamada de su hijo.

5.- Compartid los cumpleaños. Cuando los niños son pequeños, se benefician de que ambos padres celebren con ellos su cumpleaños, siempre y cuando esto no termine en una batalla campal. Si tu ex y tú sencillamente no podéis soportar estar en la misma habitación, entonces celebrad los cumpleaños por separado, pero no permitáis que el niño sienta que esto es una fuente de tensiones y problemas.